¿Estás pensando en reformar tu vivienda por completo y no sabes cómo financiar la obra? Una hipoteca para reforma integral puede ser la solución para transformar tu casa sin descapitalizarte. Se trata de un préstamo hipotecario diseñado específicamente para financiar reformas integrales de vivienda, utilizando tu propiedad como garantía. En esta página te explicamos con claridad qué es y cómo funciona este tipo de financiación, cómo solicitarla 100% online, qué requisitos y documentación necesitas, en qué casos te conviene pedirla y cómo se compara con otras opciones como los préstamos personales. Todo con un tono profesional y transparente, para que tomes la mejor decisión con total confianza.
¡Da vida a la casa de tus sueños! Sigue leyendo y descubre cómo financiar la reforma integral de tu hogar de forma sencilla, segura y 100% online.
¿Qué es una hipoteca para reforma integral y cómo funciona?
Una hipoteca para reforma integral es un préstamo hipotecario destinado a cubrir los costes de una renovación completa en tu vivienda habitual o segunda residencia. A diferencia de una hipoteca tradicional (que sirve para comprar una casa nueva), esta hipoteca tiene como objetivo financiar las obras de mejora en una casa que ya es de tu propiedad. En otras palabras, el banco te presta el dinero para la reforma y tu vivienda actúa como garantía del préstamo, igual que en una hipoteca de compra.
¿Cómo funciona? El funcionamiento es similar al de cualquier hipoteca: la entidad financiera evalúa el valor actual de tu vivienda (y en muchos casos, el valor que tendrá tras la reforma), para determinar cuánto dinero puede prestarte. Suele ofrecerse un importe elevado con respecto al valor de la casa, a devolver en cuotas mensuales durante un plazo largo (normalmente varios años o décadas). Al respaldarse con la propiedad, el tipo de interés tiende a ser más bajo que el de otros préstamos, lo que hace que las cuotas sean más asequibles. Eso sí, al ser un producto hipotecario implica ciertos trámites adicionales (tasación de la vivienda, firma ante notario, etc.) y la responsabilidad de pago es alta: en caso de impago, el inmueble podría peligrar, por lo que es vital solicitar una cantidad y cuota asumibles para tu economía.
En resumen, una hipoteca para reforma integral te permite financiar una obra grande en tu casa con mejores condiciones (más dinero y menos interés) que un préstamo personal, a cambio de aportar tu vivienda como garantía y seguir un proceso de solicitud más formal. Es una solución cada vez más utilizada por propietarios que desean mejorar su hogar a fondo sin tener que usar todos sus ahorros de golpe.
¿En qué casos se puede solicitar una hipoteca para reforma integral?
Esta forma de financiación está pensada para propietarios de viviendas que necesiten afrontar reformas de gran envergadura. No se trata de pintar una habitación o hacer un arreglo menor, sino de proyectos completos donde el presupuesto es significativo. A continuación, te indicamos los casos más comunes en los que conviene solicitar una hipoteca para reformar tu vivienda:
- Reforma integral de una vivienda antigua: Ideal si has decidido modernizar por completo una casa que ya tiene años (actualizar instalaciones eléctricas y de fontanería, cambiar suelos, ventanas, redistribuir espacios, etc.). Cuando la casa necesita una renovación total, suele requerir una inversión alta que un préstamo personal difícilmente cubriría en buenas condiciones. La hipoteca de reforma te permite conseguir ese capital y pagarlo poco a poco.
- Mejoras estructurales o de eficiencia energética: Por ejemplo, una rehabilitación para reforzar cimientos o vigas, instalar aislamiento térmico en toda la casa, colocar paneles solares, cambiar el sistema de climatización por uno eficiente, etc. Son obras que aumentan mucho el valor de la vivienda y su habitabilidad, pero cuyo costo inicial es elevado. Financiarlo con un préstamo hipotecario de reforma te da margen para abordarlas sin comprometer tu liquidez inmediata.
- Reforma de una vivienda recién adquirida o heredada: Si has comprado (o heredado) una casa que está para reformar por completo antes de poder habitarla o alquilarla, una hipoteca para reforma integral puede ser tu aliada. Incluso existen opciones para combinar la hipoteca de compra con la de reforma en un solo producto, pero si ya eres dueño del inmueble, puedes hipotecarlo para obtener fondos para la obra. Así, financiarás la reforma integral y convertirás esa propiedad en el hogar que deseas o en una inversión revalorizada.
- Proyecto de reforma integral en tu vivienda habitual ya pagada: Si ya terminaste de pagar la hipoteca de tu casa (o no tenías ninguna) y ahora quieres hacerle una reforma integral importante, puedes hipotecar la vivienda de nuevo para obtener el capital de la obra. Al no tener deuda pendiente sobre ella, el banco puede concederte una nueva hipoteca destinada a la reforma. Esto es útil cuando necesitas, por ejemplo, 50.000€ para reformar tu piso por completo: en lugar de consumir ahorros, aprovechas la financiación para reformar tu vivienda con cuotas cómodas.
En general, conviene plantearse una hipoteca para reformas cuando el importe necesario es alto (típicamente más de 20.000 – 30.000 €) y la reforma es integral o sustancial. Para obras pequeñas o importes más bajos, quizás un préstamo personal pueda cubrirlo (aunque con intereses mayores). Pero si buscas la máxima financiación al menor interés posible para transformar tu hogar, la opción hipotecaria suele ser la más rentable. Ten en cuenta eso sí que debes ser propietario del inmueble; este producto está reservado a quienes ya tienen una vivienda en propiedad que puedan poner como garantía.
Requisitos y documentación necesaria para la financiación
Al igual que cualquier hipoteca, la hipoteca para reforma integral requiere cumplir ciertos requisitos financieros y aportar documentación que acredite tu situación. Estos son los principales requisitos y documentos necesarios que te solicitarán durante el proceso:
- Ser propietario del inmueble a reformar: Debes poder presentar la escritura de la vivienda o nota simple del Registro de la Propiedad que demuestre que la casa es tuya. Si la vivienda tiene una hipoteca vigente, puede ser necesario liquidarla o, según el caso, tramitar una ampliación (novación) en lugar de una hipoteca nueva.
- Solvencia e ingresos estables: La entidad evaluará tu capacidad de pago. Por eso te pedirá los últimos recibos de nómina (si eres asalariado) o tus ingresos como autónomo (modelos de IRPF, últimas declaraciones de la renta, etc.). Querrán comprobar que tus ingresos mensuales son suficientes para afrontar la nueva cuota sin superar tu límite de endeudamiento (lo recomendable es destinar menos del 30-35% de tus ingresos al pago de deudas). También verificarán tu historial crediticio (no estar en listas de morosos tipo ASNEF).
- Presupuesto detallado de la reforma: Deberás presentar un presupuesto o proyecto de obra emitido por la empresa de reformas o profesional que realizará el trabajo. Este documento desglosa el coste estimado de la reforma integral (materiales, mano de obra, etc.) y es clave para que el banco calcule cuánto dinero necesitas y si la obra añadirá valor suficiente a la vivienda. Cuanto más detallado y realista sea el presupuesto, mejor impresión dará de tu plan.
- Tasación de la vivienda antes y después de la obra: El banco requerirá una tasación oficial de tu inmueble, realizada por una sociedad tasadora homologada. En esta valoración se suele incluir una estimación de valor del inmueble una vez reformado (valor futuro). La entidad financieramente usará este dato para determinar el porcentaje de financiación. Por ejemplo, podría ofrecerte hasta el 60-80% del valor de tasación post-reforma. La tasación es un gasto que por lo general asume el solicitante (aunque algunas ofertas lo incluyen). Tener una vivienda con un valor futuro considerable le da más tranquilidad al banco para prestarte el dinero.
- Documentación personal y bancaria: Además de lo anterior, te solicitarán tu documento de identidad (DNI/NIE), vida laboral, recibos de otros préstamos si los tienes, últimos movimientos bancarios o cualquier otro papel que ayude a evaluar tu perfil económico. También, si aplicas con un cónyuge o cotitular, deberás presentar la documentación de ambos. En resumen, es un estudio similar al de una hipoteca convencional, verificando propiedad, ingresos y destino del dinero.
Nota: Aunque pueda parecer mucha documentación, todo este proceso hoy se puede hacer online de forma ágil. Ten a mano archivos PDF o fotos claras de tus documentos, ya que en una plataforma 100% online podrás subirlos fácilmente para su revisión. Proporcionando todo lo que te pidan desde el inicio, agilizarás la aprobación de tu hipoteca para reforma.
¿Cómo solicitar tu hipoteca para reforma integral online?
Solicitar una hipoteca para reformar tu vivienda es un proceso que, gracias a la tecnología, puedes realizar completamente en línea. Esto significa que no tendrás que desplazarte de sucursal en sucursal con papeles bajo el brazo: desde la solicitud inicial hasta la aprobación, casi todos los pasos se gestionan digitalmente, con la comodidad de hacerlo desde casa y el respaldo de asesores profesionales. A continuación te guiamos por los pasos para pedir tu hipoteca de reforma 100% online:
- Simulación o solicitud inicial: El primer paso suele ser utilizar un simulador online o formulario de solicitud en la web de la entidad o broker hipotecario. Indicas la cantidad que necesitas para la reforma, el valor de tu vivienda y algunos datos personales básicos. En pocos minutos, la plataforma te puede dar una pre-aprobación orientativa o mostrará ofertas preliminares de hipoteca para reforma (tipo de interés estimado, plazo, cuota mensual). Este paso es gratuito y sin compromiso, pensado para que tengas una idea de las condiciones a las que podrías acceder.
- Asesoramiento personalizado: Al ser una operación más compleja que un préstamo común, es normal que un asesor hipotecario online se ponga en contacto contigo para guiarte. En una empresa 100% online, este contacto puede ser vía telefónica, email o videollamada. El asesor resolverá tus dudas, repasará tu caso particular y te explicará qué opciones tienes para financiar tu reforma integral. La atención personalizada aporta confianza y profesionalidad al proceso, pese a ser digital.
- Envío de documentación: Si decides seguir adelante, tendrás que subir la documentación requerida a la plataforma segura de la entidad (o enviarla por email seguro). Esto incluye todos los documentos mencionados antes: DNI, nóminas, presupuesto de obra, escrituras, etc. Puedes escanear o fotografiar los papeles y enviarlos cómodamente. El equipo financiero revisará toda la información para comprobar que cumples con los criterios y preparará tu expediente de hipoteca.
- Tasación de la vivienda: A continuación, se procederá a tasar la vivienda. Aunque la gestión se inicia online, un tasador profesional concertará una cita para visitar la propiedad y realizar la valoración in situ. No te preocupes, tu asesor te avisará con tiempo y normalmente puedes elegir la fecha que mejor te venga. Tras la inspección, en pocos días se emitirá el informe de tasación con el valor actual (y potencial posreforma) de la casa. Este informe se envía directamente al banco para continuar con el estudio de la hipoteca.
- Análisis y oferta final: Con toda la documentación y la tasación en mano, el departamento de riesgos del banco hará el análisis definitivo. Si todo es viable, te extenderán una oferta vinculante con las condiciones concretas de la hipoteca para reforma: el importe aprobado, el tipo de interés (fijo o variable), el plazo exacto, las cuotas mensuales resultantes y cualquier vinculación (p. ej. si te piden contratar algún seguro). Al ser un proceso transparente, recibirás esta oferta para que la revises con calma. Tu asesor online te ayudará a entender cada punto de la oferta para que no te quede ninguna duda. ¡Enhorabuena! En este punto, básicamente tu financiación está aprobada, solo resta formalizarla.
- Firma ante notario y desembolso: Aunque la gestión sea online, toda hipoteca en España se firma ante notario. Llegado el momento final, se coordinará una fecha para la firma de la escritura del préstamo hipotecario para reforma. Tu asesor te acompañará (incluso presencialmente si la empresa ofrece ese servicio, o bien estará disponible por videoconferencia para asistirte). En la notaría firmarás los documentos oficiales y, tras ello, el banco procederá al desembolso del dinero según lo acordado. A veces el dinero de la reforma se entrega por tramos conforme avanzan las obras (para comprobar que realmente se invierte en la reforma), o en otros casos se ingresa todo en tu cuenta para que pagues a los proveedores. Esto dependerá de las condiciones pactadas, pero todo quedará claro en el contrato.
- ¡Comienza tu reforma! Con la hipoteca ya firmada y el dinero disponible, podrás iniciar tu reforma integral con la tranquilidad de contar con la financiación asegurada. Tu obligación será ir pagando las cuotas mensuales acordadas, mientras ves cómo tu hogar se transforma. Y recuerda, incluso después de la firma, el servicio online de atención al cliente estará disponible para cualquier gestión posterior o duda que tengas durante la vida de la hipoteca.
Solicitar tu hipoteca para reforma integral de forma 100% online no solo es posible, sino que aporta muchas ventajas: ahorras tiempo (todo el papeleo se agiliza digitalmente), evitas desplazamientos innecesarios, comparas ofertas de forma transparente y cuentas con expertos que te asesoran a distancia. Todo el proceso se realiza con altos estándares de seguridad y protección de datos, para que tu información personal y financiera esté siempre segura. En definitiva, es un método moderno, cómodo y confiable de tramitar la financiación de tu reforma, manteniendo siempre la claridad en cada paso.
Hipoteca para reforma vs préstamo personal: diferencias y opciones
Una duda frecuente al pensar en financiar una obra es ¿qué conviene más: una hipoteca para reforma o un préstamo personal? La respuesta dependerá del importe que necesitas y tu situación, pero ambas opciones son muy distintas. Aquí te presentamos las diferencias clave entre financiar la reforma con una hipoteca y hacerlo con un préstamo personal, para que puedas compararlas:
- Importe y alcance de la financiación: La hipoteca para reforma permite conseguir cantidades mayores de dinero, ya que al haber una garantía (tu vivienda) el banco asume menos riesgo y puede prestar más. No es descabellado obtener 30.000, 50.000€ o incluso más para una reforma integral si el valor de tu propiedad lo respalda. En cambio, los préstamos personales (sin aval) suelen tener límites inferiores; por lo general las entidades conceden hasta 20.000 ó 30.000€ como máximo para reformas, dependiendo de tus ingresos. Si tu proyecto requiere una suma importante, la hipoteca es prácticamente la única vía para lograrlo en buenas condiciones.
- Tipo de interés y costo: Las hipotecas tienen un tipo de interés más bajo que los préstamos personales. Por ejemplo, es común que una hipoteca para reformar tenga un interés anual en torno al 3-4% (o incluso menos si es variable ligada al euríbor), mientras que un préstamo personal para reformas podría situarse fácilmente entre el 6% y el 10% TIN anual, o más según el perfil. Esta diferencia significa que terminarás pagando muchos menos intereses con la opción hipotecaria. Aunque algunas hipotecas de reforma puedan tener un interés algo mayor que las hipotecas de compra de vivienda, siguen siendo más baratas que un crédito al consumo equivalente. A largo plazo, el ahorro en intereses puede ser muy significativo.
- Plazo de devolución y cuotas mensuales: Ligado a lo anterior, una hipoteca te permite plazos de devolución mucho más largos. Puedes pactar devolver el dinero en 15, 20 o hasta 30 años, según la entidad y la cantidad, lo que resulta en cuotas mensuales más bajas y cómodas. Por el contrario, un préstamo personal para reformas normalmente deberá reintegrarse en un plazo corto: 5, 7 o quizás 10 años como máximo. Esto implica cuotas mensuales más elevadas para un mismo importe. En resumen, con la hipoteca tendrás la tranquilidad de cuotas reducidas, adaptadas a tu presupuesto, mientras que un préstamo personal te exigirá un esfuerzo mensual mayor debido a su corto plazo.
- Trámites y rapidez: Aquí el préstamo personal lleva ventaja en cuanto a rapidez y sencillez. Obtener un préstamo personal (sobre todo si es de importe moderado) suele ser más ágil: muchas veces basta con una solicitud online y la respuesta puede ser prácticamente inmediata, con el dinero disponible en días. Además, no conlleva gastos de notaría ni tasación. En cambio, la hipoteca de reforma implica más trámites burocráticos: presentar más documentación, pasar por la tasación, esperar la aprobación formal y firmar ante notario. Esto puede llevar unas semanas hasta tener el dinero listo. También hay ciertos gastos asociados a la constitución de la hipoteca (tasación, notaría, registro), que en un préstamo personal o no existen o son mínimos. Eso sí, muchas entidades asumen parte de esos gastos hipotecarios hoy en día, y considerando la diferencia de interés, la espera y trámites suelen valer la pena para importes grandes.
- Garantías y riesgo: Un préstamo personal no requiere avales reales: se basa en tu promesa de pago y solvencia. Si tuviéramos problemas para pagar, no perderías directamente tu vivienda (aunque el banco podría emprender acciones legales y afectar a tu patrimonio e historial crediticio). En la hipoteca, la vivienda actúa como garantía hipotecaria, lo que significa que un impago prolongado sí podría derivar en la pérdida de la casa (ejecución hipotecaria). Por eso las entidades son más estrictas al conceder hipotecas. Sin embargo, si tienes clara tu capacidad de pago, la hipoteca sigue siendo segura y te permite acceder a mejores condiciones gracias a esa garantía. Es importante evaluar tu propia estabilidad financiera: nunca te endeudes más de lo que puedes devolver cómodamente.
Entonces, ¿qué opción me conviene? En términos generales, para reformas integrales o proyectos costosos, la hipoteca para reforma suele ser la opción más conveniente por su menor coste financiero y mayor capacidad de financiación. Te permitirá acometer la obra soñada pagando cuotas asequibles sin ahogar tu economía mensual. En cambio, para reformas pequeñas o cantidades más modestas, un préstamo personal podría ser suficiente y más rápido, evitando papeleos de hipoteca. Por ejemplo, si solo necesitas 10.000 € para renovar una cocina, quizá optes por un préstamo personal a 5 años y listo; pero si hablamos de 50.000 € para reformar toda la vivienda, la hipoteca te dará mucha más flexibilidad.
En cualquier caso, no hay una respuesta única. Nuestro consejo es estudiar ambas opciones con detenimiento e incluso consultar con un asesor financiero. Recuerda que con nuestra plataforma 100% online puedes analizar distintas ofertas y recibir orientación imparcial para tomar la mejor decisión. Lo importante es que la financiación elegida se adapte a ti, a tu proyecto y a tu bolsillo, ofreciéndote claridad, confianza y las mejores condiciones posibles.
Financia tu reforma con confianza y transparencia (100% online)
Abordar una reforma integral de vivienda es un proyecto emocionante, pero también supone muchas preguntas e inquietudes. En nuestra empresa online nos aseguramos de brindarte la tranquilidad que necesitas durante todo el proceso de financiación. Gracias a un modelo 100% digital, simplificamos cada trámite y te acompañamos de manera cercana, aunque estemos a través de una pantalla. Te sentirás respaldado en todo momento por un equipo de profesionales hipotecarios, dispuestos a resolver tus dudas y a buscar la solución más conveniente para ti.
Trabajamos con transparencia total: desde el primer contacto sabrás qué podemos ofrecerte, cuáles son las condiciones y qué pasos vamos a dar juntos. Sin letra pequeña ni sorpresas, porque entendemos que financiar tu reforma es una decisión importante y debes estar seguro de cada detalle. Además, al ser un servicio online, ahorrarás tiempo y gestiones innecesarias. Nos adaptamos a tu ritmo: puedes avanzar con tu solicitud cuando quieras, desde el móvil u ordenador, y siempre tendrás acceso a la información de tu expediente en tiempo real.
Nuestra profesionalidad se refleja en los resultados: conseguimos que cientos de propietarios hayan hecho realidad la casa que imaginaban, mediante hipotecas para reforma con tipos competitivos y plazos cómodos. Tú puedes ser el siguiente. Imagina tu hogar renovado de arriba a abajo, aumentando en valor y en confort, mientras pagas cuotas que no desestabilizan tu economía. Con nuestra ayuda, ese sueño está más cerca de lo que crees.
¿Listo para dar el paso? Empieza hoy mismo a gestionar la financiación para reformar tu vivienda con quien te ofrece confianza, claridad y las mejores condiciones del mercado. ¡Solicita ya tu hipoteca para reforma integral 100% online y haz realidad la transformación de tu hogar!
Preguntas frecuentes sobre la hipoteca para reforma integral
Antes de comenzar tu solicitud, es normal que te surjan dudas sobre cómo funciona una hipoteca para reformas, qué requisitos hay o qué documentación necesitas. Aquí resolvemos las preguntas más habituales de forma clara y directa, para que tomes decisiones con confianza.
Por lo general, el plazo de devolución máximo de una hipoteca para reformas es algo menor que el de una hipoteca de compra, pero aun así suele ser amplio. Muchos bancos ofrecen hasta 20 años para devolver este tipo de préstamos hipotecarios. Algunos podrían extenderse a 25 o 30 años en casos particulares (especialmente si el importe es alto y el perfil del cliente es muy solvente o si se trata de la ampliación de una hipoteca existente). Ten en cuenta que cuanto más largo sea el plazo, más bajos serán tus pagos mensuales, aunque terminarás pagando más intereses a largo plazo. En cualquier caso, podrás elegir un plazo que se adapte a tu comodidad financiera. Un consejo: es buena idea intentar que el plazo no supere la vida útil de las mejoras que hagas en la casa; por ejemplo, si reformaste la vivienda integralmente, un plazo de 15-20 años puede ser razonable. Recuerda que siempre tendrás la opción de amortizar anticipadamente si en el futuro quieres reducir años o importe pendiente (verifica las posibles comisiones de amortización, que por ley en hipotecas a tipo variable son bajas y en fijas están limitadas).
El importe concreto dependerá del valor de tu vivienda y del presupuesto de la obra, pero normalmente los bancos no financian el 100% del coste de la reforma. Suelen establecer un límite en torno al 50-70% del valor de tasación de la vivienda una vez reformada. Por ejemplo, si tu casa valdrá 200.000 € tras la reforma, podrían prestarte hasta unos 100.000 € (el porcentaje exacto varía por entidad). Además, muchas entidades fijan un importe mínimo para este tipo de hipoteca, que suele rondar los 20.000-30.000 € (por debajo de esa cantidad, seguramente te ofrecerán un préstamo personal en lugar de una hipoteca). En definitiva, podrás financiar gran parte de la obra, pero seguramente tendrás que aportar algo de fondos propios si el presupuesto es muy alto o si el banco limita la cantidad. Lo bueno es que, al basarse en el valor futuro, podrás conseguir más dinero que el que te prestarían con un préstamo personal estándar.
El plazo de tramitación de una hipoteca para reforma puede variar según la entidad y la complejidad del caso, pero típicamente lleva algunas semanas. En un proceso ágil online, podrías tener:
- Pre-aprobación inmediata o en 24-48 horas tras la solicitud inicial (esto es una valoración provisional sujeta a verificación de datos).
- Tasación y análisis: la tasación puede tomar 3-7 días desde que se solicita. Paralelamente, el banco analiza tu documentación. En total, esta fase puede durar 1-2 semanas.
- Aprobación final: una vez tienen todo, el banco emite la oferta final. Desde la aprobación hasta la firma notarial suelen pasar unos días en coordinar agendas y cumplir plazos legales (por ley, deben darte la FIPER/oferta vinculante con al menos 10 días de antelación a la firma para que la leas detenidamente).
- Firma y disposición de fondos: cumplido el plazo legal y firmada la hipoteca, el dinero se suele hacer efectivo de inmediato o en pocos días. Si es por tramos, tendrás el acuerdo de cómo se irán liberando.
En total, calcula entre 2 y 4 semanas desde que inicias la solicitud hasta que el dinero está disponible, aunque podría alargarse a 5-6 semanas en casos con retrasos en documentación o tasación. Es importante comenzar el trámite con suficiente antelación a la reforma. La buena noticia es que, al hacerlo con nosotros 100% online, acortamos muchos tiempos muertos y te mantenemos informado en cada etapa. La velocidad también dependerá de que entregues los documentos a tiempo y respondas rápido a las comunicaciones. ¡Nuestro objetivo es que tengas tu financiación lista cuanto antes para ponerte manos a la obra!
No necesariamente. Si tu vivienda ya tiene una hipoteca vigente, existen opciones para financiar la reforma. Una posibilidad es ampliar tu hipoteca actual (novación) para obtener dinero extra para la obra, siempre que el banco lo apruebe y que la suma de lo que debes más lo nuevo no supere un porcentaje del valor de la vivienda (habitualmente alrededor del 80% del valor tasado tras la reforma). Otra opción, si tu banco no permite ampliación, es contratar una segunda hipoteca específica para la reforma con otra entidad, aunque no todos los bancos la ofrecen y suele ser imprescindible que tengas una parte considerable de la vivienda ya pagada. En cambio, si tu casa está libre de cargas (pagada al 100%), es más sencillo: podrías constituir una nueva hipoteca sobre ella únicamente por el importe de la reforma. En resumen, no es obligatorio haber terminado de pagar la casa, pero sí debes tener suficiente valor disponible en la propiedad para respaldar el nuevo préstamo. Lo ideal es consultar tu caso con un asesor para ver qué vía te conviene más.
❓ ¿Qué gastos tiene una hipoteca para reformar la vivienda?
Al contratar una hipoteca para reforma integral tendrás que asumir prácticamente los mismos gastos que en una hipoteca convencional (excepto la compra de la vivienda, claro). Los principales son:
- La tasación de la vivienda, que suele costar entre 250 € y 500 € según el tipo de inmueble y tasadora. Este gasto normalmente lo paga el solicitante y es necesario para que el banco determine el valor de la casa.
- Los gastos de notaría, registro de la propiedad y gestoría para constituir la hipoteca. Desde la ley hipotecaria de 2019, la mayoría de estos gastos los paga el banco (notario, registro, impuesto AJD y gestoría los asume la entidad), mientras que el cliente normalmente solo paga la tasación y, si la hubiera, la comisión de apertura del préstamo. Aun así, conviene confirmarlo con la entidad porque algunas podrían repercutir algún coste menor.
- Posibles seguros o productos vinculados: a veces, para obtener mejores condiciones, el banco puede pedirte contratar un seguro de hogar (o de vida) o domiciliar la nómina. No es un gasto inicial grande, pero sí un compromiso a tener en cuenta en el coste total.
En definitiva, aunque hay gastos iniciales, muchos están cubiertos por el banco hoy día. Tú principalmente debes prever el coste de la tasación y poco más. Y recuerda que incluso con estos gastos, la opción hipotecaria suele salir a cuenta frente a un préstamo personal cuando la cantidad es elevada, debido al ahorro en intereses.
