
Comprar una vivienda de segunda mano sigue siendo la opción favorita en España por precio, ubicación y plazos de entrega. Sin embargo, cerrar la mejor hipoteca segunda mano en 2025 exige algo más que comparar tipos: hay que calcular bien la entrada y los gastos de compra, entender cuánto financian los bancos (normalmente hasta el 80% del menor entre precio y tasación) y elegir entre tipo fijo, variable o mixto según tu perfil y horizonte temporal.
En esta guía te explico, paso a paso, requisitos, documentación, cuánto te pueden prestar y cómo negociar para conseguir condiciones competitivas. Incluyo simulaciones reales, consejos prácticos y enlaces a recursos clave para que tomes decisiones con seguridad. Si quieres adelantar trabajo, puedes estimar tu cuota con el simulador y, cuando lo tengas claro, solicitar tu estudio gratuito desde el formulario.
Una hipoteca para vivienda de segunda mano es el préstamo hipotecario destinado a la compra de una vivienda ya existente y anteriormente habitada, a diferencia de una hipoteca para obra nueva (vivienda recién construida). En la práctica, el funcionamiento de la hipoteca es muy similar en ambos casos, pero existen diferencias en algunos gastos e impuestos asociados a la compraventa:
Impuestos
En una vivienda de segunda mano se paga el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) en lugar del IVA. El ITP, en 2025, varía según la comunidad autónoma (ronda entre un 6% y 10% del precio, con tipos reducidos para ciertos colectivos o menores de cierta edad). Por ejemplo, en Madrid el ITP general es 6%, en Cataluña y Comunidad Valenciana es 10%-11%, mientras que en el País Vasco solo 4%. Muchas regiones ofrecen bonificaciones: jóvenes comprando su primera vivienda habitual, familias numerosas, personas con discapacidad, etc., pueden tener un tipo reducido (por ejemplo, en Andalucía un joven <35 paga 3,5% en vez de 7% general).
Plusvalía e IVA
Al ser vivienda usada, no se paga IVA (que solo aplica a obra nueva). El vendedor pagará la plusvalía municipal (impuesto sobre el incremento de valor del terreno).
Condiciones de financiación
Al ser vivienda usada, no se paga IVA (que solo aplica a obra nueva). El vendedor pagará la plusvalía municipal (impuesto sobre el incremento de valor del terreno).
Una de las preguntas clave es: “¿Cuánto me dan de hipoteca en vivienda usada?”. La respuesta dependerá principalmente del valor de la vivienda, de tus ahorros y de tu perfil económico. Veamos los factores principales:
Porcentaje de financiación (LTV)
En España, lo habitual es que el banco financie hasta el 80% del valor de la vivienda (ya sea el precio de compra o la tasación, el más bajo de los dos). Esto aplica cuando la vivienda será tu residencia habitual. Si compras una segunda vivienda (vacacional o inversión), el máximo suele bajar al 60-70%. En vivienda usada como habitual, ese 80% es estándar. Ejemplo: para una casa de 200.000 €, el banco podría prestar hasta ~160.000 € si la tasación lo soporta y cumples requisitos, y tú necesitas aportar unos 40.000 € de entrada (20%).
¿Es posible una hipoteca 90% o 100%?
Conseguir más del 80% es difícil pero no imposible. Algunas opciones para lograr hasta el 90% o 100% en vivienda de segunda mano incluyen:
Presentar un aval o garantía adicional (por ejemplo, una propiedad de un familiar como segunda garantía, o un aval del Estado en caso de jóvenes/familias que cumplan criterios).
Aprovechar programas públicos: desde 2024 existe un aval del ICO por el cual el Estado puede avalar hasta el 20% de la compra para jóvenes (hasta 35 años) y familias con hijos menores, permitiendo en la práctica financiar hasta el 100% si cumples las condiciones (ingresos máximos, vivienda habitual, etc.).Comprar una vivienda de banco o con precio por debajo de tasación: algunas entidades ofrecen hipoteca 100% en inmuebles adjudicados (de su cartera) o si la tasación resulta muy por encima del precio, de forma que el préstamo sigue siendo ≤80% del valor de tasación aunque cubra todo el precio.Ser un perfil “premium” para el banco (ingresos altos, funcionario, comprador joven con proyección, etc.) puede facilitar negociar más financiación.
Nota: Financiar el 100% implica cuotas más altas y más costes de interés a largo plazo, así que plantéalo con precaución. Si necesitas cubrir la totalidad del precio, infórmate en nuestra guía específica de hipoteca 100% donde explicamos condiciones y alternativas.
Ingresos y endeudamiento
Nos encargamos de negociar directamente con cada banco en tu nombre, presentando tu caso de la mejor manera. Gracias a nuestra experiencia, podemos lograr tipos de interés más bajos, menos comisiones y evitar productos vinculados innecesarios que encarezcan la hipoteca. Es muy probable que así consigas condiciones más favorables en tu préstamo (por ejemplo, pagar menos intereses o disfrutar de plazos de amortización más largos).
Valor de tasación
Te guiamos en cada etapa de la hipoteca, revisando documentos, resolviendo tus dudas y acompañándote hasta la firma en notaría. Nos aseguramos de que entiendas cada cláusula y de que no haya sorpresas de última hora.
En resumen, lo que te prestará el banco para una vivienda usada suele ser hasta el 80% del valor, condicionado a que tengas capacidad de pago para la cuota resultante. Para saber la cifra exacta, lo ideal es realizar una pre-calificación con tus datos financieros. También puedes usar un simulador de hipoteca introduciendo el precio de la vivienda y tus ahorros, así obtendrás una idea de la financiación y cuota posibles. Cada caso es distinto: un funcionario con contrato fijo y ahorros tendrá más facilidad (ver hipotecas para funcionarios), mientras que un autónomo quizás deba presentar más solvencia y documentación (ver hipoteca para autónomos). Más adelante profundizamos en los requisitos generales.
Los requisitos de hipoteca para vivienda de segunda mano en realidad son prácticamente los mismos que para cualquier hipoteca de vivienda habitual. Los bancos evaluarán tu perfil económico, la vivienda y otras condiciones. Enumeremos los principales requisitos y condiciones que debes cumplir o tener en cuenta:
Ahorros para la entrada y gastos
Como vimos, necesitarás idealmente alrededor del 20% del precio para la entrada (lo que el banco no financia). Además, no olvides los gastos asociados (impuestos, notaría, etc., que pueden suponer otro ~10% del precio, detallados en la siguiente sección). En total, se recomienda contar con cerca del 30% del valor de la vivienda ahorrado para cubrir entrada + gastos sin ahogos. Si no dispones de tanto, podrías buscar opciones de financiación mayor (90-100%) con avales o programas especiales, pero estos casos son excepcionales.
Ingresos estables y suficientes
El banco querrá ver que tienes ingresos regulares para afrontar la cuota. Si eres trabajador por cuenta ajena, ayuda tener un contrato indefinido y antigüedad en la empresa. Si eres autónomo, normalmente pedirán las últimas declaraciones de IRPF, facturación de los últimos años y modelo 303/130 trimestrales para evaluar tu estabilidad (suele requerirse al menos 2-3 años de actividad estable; más consejos en nuestra guía de hipotecas para autónomos). El nivel de ingresos debe ser acorde al importe de hipoteca solicitado; ya mencionamos la regla del 30-35% de endeudamiento. Además, si tienes otros préstamos o deudas (p.ej. coche, tarjetas), reducirán tu capacidad.
Historial crediticio limpio
Es imprescindible no aparecer en listas de morosos (ASNEF, RAI, etc.) y no tener impagos. Un mal historial prácticamente impedirá la concesión. También mirarán si has gestionado bien créditos anteriores. Si tu historial no es perfecto, es mejor regularizarlo antes de solicitar la hipoteca.
Perfil laboral y personal
Tu edad y situación laboral influyen. La mayoría de entidades establecen que al finalizar la hipoteca no superes cierta edad (por ejemplo 70-75 años), por lo que si tienes 50 años quizás no te den un plazo de 30 años completo. La estabilidad laboral cuenta: ser funcionario o empleado público es muy valorado (los funcionarios suelen obtener condiciones preferentes precisamente por la seguridad de sus ingresos). Si trabajas en sector privado, un contrato fijo es mejor visto que uno temporal. Si eres joven y con carrera prometedora, algunos bancos también lo consideran positivamente aunque tus ingresos actuales no sean altísimos (incluso existen hipotecas para jóvenes con condiciones especiales). En caso de parejas que compran juntas, sumarán ingresos, pero ambos deberán cumplir criterios (el banco evaluará a cada prestatario).
Tasación favorable de la vivienda
La vivienda actúa de garantía, así que debe tasar en un valor suficiente. El banco verificará que no haya cargas, que la situación registral esté en orden (que el vendedor sea el dueño, esté libre de embargos o hipotecas previas o que se cancelarán en la compraventa, etc.). También ciertos bancos podrían poner reparos si la vivienda es muy antigua o tiene problemas estructurales graves, pero si es habitable y tasación correcta, no suele haber problema por ser de segunda mano. Asegúrate de disponer de la nota simple del Registro de la Propiedad y, si es un piso, del certificado de deuda de la comunidad de propietarios (estos documentos serán necesarios en la firma).
Documentación necesaria
Prepara de antemano todos los papeles que el banco te pedirá para estudiar la hipoteca. Normalmente incluyen: DNI/NIE, últimas nóminas (o declaraciones de autónomo), contrato de trabajo, vida laboral, últimas declaraciones de la renta, extractos bancarios recientes, escritura de arras o contrato de señal (si ya lo has firmado con el vendedor), y la tasación de la vivienda (si ya la tienes, sino la inicia el banco). Si recibes otras rentas (alquileres, etc.) también justificantes. En 2025, con la ley hipotecaria vigente, el banco debe entregar además al cliente un FEIN (Ficha Europea de Información Normalizada) con las condiciones de la oferta hipotecaria y una FIAE (Ficha de Advertencias Estandarizadas) con cláusulas relevantes, y tendrás que recibir asesoramiento del notario antes de la firma. Ten todo listo para agilizar el proceso.
En síntesis, para que te concedan la hipoteca de una vivienda usada debes demostrar solvencia económica, contar con ahorros para la parte no financiada y elegir una vivienda apta (legal y tasación adecuada). Cumpliendo estos requisitos básicos, no deberías tener problemas en conseguir financiación. Siempre es recomendable comparar entre varios bancos o recurrir a un bróker hipotecario (como nosotros en Tu Broker Inmobiliario) que presente tu caso a varias entidades para lograr la mejor oferta.
Comprar una vivienda conlleva una serie de gastos e impuestos adicionales aparte del precio de la casa. Es vital planificarlos para no llevarse sorpresas. A continuación, detallamos los gastos de hipoteca y compraventa en vivienda de segunda mano en 2025, indicando cuáles paga el comprador y cuáles el banco:
Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP)
Es el impuesto principal en vivienda usada. Lo paga el comprador. Como mencionamos, el % depende de la comunidad autónoma (aprox. 6-10% del precio). Por ejemplo: en una vivienda de 200.000 € en Madrid (ITP 6%) pagarías 12.000 €; en Cataluña (ITP 10%) serían 20.000 €. Nota: si es vivienda habitual y eres menor de 30-35 años, o familia numerosa, etc., revisa las reducciones de ITP en tu región porque podrías pagar menos. Este impuesto se liquida normalmente en las semanas posteriores a la firma, ante Hacienda de tu comunidad.
Notaría (escritura de compraventa)
La escritura pública de compraventa se firma ante notario. El arancel del notario para la escritura de compraventa suele estar en torno al 0,2% – 0,5% del precio de la vivienda, dependiendo del valor y complejidad (número de páginas, copias, etc.). En números, un piso de 200.000 € podría generar unos 600€ – 800€ de notaría. Este gasto legalmente se puede pactar quién lo asume, pero por costumbre en muchas regiones lo paga el comprador (salvo que se pacte dividir). Ten en cuenta que aquí hablamos de la escritura de compraventa (que incluye al comprador y vendedor).
Registro de la Propiedad
Tras firmar, la escritura debe inscribirse en el Registro de la Propiedad a nombre del comprador. Los honorarios registrales rondan el 0,1% – 0,25% del precio. En nuestro ejemplo de 200.000 €, podría ser unos 300€ – 500€. El pago de registro también corresponde al comprador normalmente.
Gestoría
Cuando hay un préstamo hipotecario, suele intervenir una gestoría administrativa (a menudo designada por el banco) para tramitar la liquidación de impuestos y la inscripción de las escrituras. La gestoría suele cobrar entre 200€ y 500€. ¿Quién paga la gestoría? Con la ley actual, la gestoría relacionada con la hipoteca la paga el banco (ya que es un gasto vinculado a la formalización del préstamo). Sin embargo, puede haber parte de gestoría que corresponda al trámite de la compraventa/ITP, que algunos bancos también asumen. En general, desde 2019 la norma es que el cliente no paga gestoría por la hipoteca, pero puede pagarla si la contrata por su cuenta para la compraventa. Muchos compradores particulares optan por dejar que la gestoría del banco gestione todo (impuestos, registro) por comodidad.
Tasación
Ya comentada antes, la tasación de la vivienda es necesaria para que el banco compruebe el valor. Cuesta aproximadamente 300€ – 600€ dependiendo de tamaño, tipo de inmueble y empresa tasadora. Este coste lo paga el comprador normalmente, ya que es un informe solicitado en su interés para obtener la hipoteca. Algunos bancos en 2025 ofrecen pagar la tasación como promoción para atraer clientes, pero asegúrate de que después no te cobren otra comisión o que sigan aceptando esa tasación si al final no firmas con ellos. En todo caso, es un gasto a considerar por tu cuenta a menos que consigas oferta que lo cubra.
Comisión de apertura
Es una comisión que algunos bancos aplican al iniciar la hipoteca. Muchas entidades ya no la cobran (0%), pero otras sí, rondando el 0,5% – 1% del préstamo. En una hipoteca de 160.000 €, un 1% serían 1.600 € extra. Esta comisión, si existe, la paga el cliente al formalizarse el préstamo (suele descontarse del capital entregado). Negocia su eliminación si es posible, o compárala entre ofertas.
Impuestos de la hipoteca (AJD)
La formalización de la hipoteca conlleva el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (IAJD) sobre la responsabilidad hipotecaria. Buenas noticias: desde finales de 2018, por ley este impuesto lo paga el banco, no el cliente. Por tanto, no tienes que destinar dinero a este concepto (antes suponía alrededor de un 1% del importe de responsabilidad hipotecaria, que es ligeramente mayor al préstamo). El banco asume ese costo fiscal de la hipoteca.
Notaría y Registro de la hipoteca
Además de la escritura de compraventa, hay una escritura de préstamo hipotecario (entre tú y el banco). Los gastos de notario y registro de esta escritura de hipoteca los paga también el banco, según la ley vigente. Esto ahorra al cliente varios cientos de euros. Así que, en resumen: notario y registro de compraventa (los pagas tú, comprador), notario y registro de hipoteca (los paga el banco).
Seguros y productos vinculados
El banco puede solicitar contratar un seguro de hogar que cubra incendios (obligatorio por ley para hipotecar una vivienda) y a veces ofertan seguros de vida, protección de pagos, etc., como productos vinculados para reducir el interés. El seguro de hogar básico es un gasto anual (quizá 200-300€ dependiendo de cobertura). El de vida es opcional pero muchas veces recomendado para proteger a tu familia; su coste varía según edad y capital pendiente. No estás obligado a contratar estos seguros con el banco, puedes presentarlos de otra compañía, pero muchos bancos dan bonificación en el tipo de interés si los contratas con ellos. Estos gastos “vinculados” no se pagan de golpe en la compraventa, sino periódicamente, pero conviene considerarlos en el coste total de la hipoteca. En nuestra guía para mejorar tu hipoteca analizamos cómo las vinculaciones afectan al coste y qué hacer para optimizarlo.
Para tener una visión global, pongamos un ejemplo de gastos totales para una vivienda de segunda mano de 200.000 € en Madrid con hipoteca de 160.000 €:
En comunidades con ITP más alto (ej. 10%), los gastos totales pueden acercarse al ~12% del precio. En cualquier caso, planifica bien estos importes. Nuestro consejo es que antes de lanzarte a comprar, utilices herramientas como nuestro simulador de hipoteca que también te estima gastos, y consultes con expertos para tener claro cuánto dinero propio necesitas ahorrar.
Otra decisión importante al contratar una hipoteca para vivienda usada es elegir entre tipo fijo o variable (o incluso mixto). ¿Qué conviene más en 2025? La respuesta depende de tu perfil y de la situación del mercado:
Hipoteca a tipo fijo
En una hipoteca fija, el interés se mantiene constante todo el plazo, lo que da estabilidad en la cuota – pagarás lo mismo cada mes desde el principio hasta el final. Tras la etapa de subidas de tipos recientes, muchas personas han optado por fija para “blindarse” ante futuras subidas. En 2025, los tipos fijos que ofrecen los bancos rondan el 2-3% TIN para plazos a 25-30 años (en perfiles buenos incluso por debajo del 2% en ofertas puntuales). Un fijo te garantiza tranquilidad: aunque el Euríbor suba más, tu cuota no cambiará. Como contrapartida, si el Euríbor bajase mucho en el futuro, podrías quedar pagando un interés algo mayor que el de mercado, salvo que hagas una subrogación o novación para bajar tipo (lo cual es posible, pero conlleva trámites).
Hipoteca mixta
Algunas entidades ofrecen un mixto: interés fijo los primeros X años (por ejemplo 5, 10 o 15 años) y luego variable el resto. Puede ser interesante si quieres asegurarte un período de estabilidad inicial pero piensas que a largo plazo podrían bajar los tipos. En 2025 están en auge las hipotecas mixtas a 10 años fijo (a tipos atractivos) + resto variable.
Una hipoteca variable se compone de un diferencial fijo + Euríbor (generalmente Euríbor a 12 meses). Por ejemplo, Euríbor + 0,8%. Con una variable, la cuota cambia normalmente cada 6 o 12 meses según la variación del Euríbor. Venimos de una época (2022-23) donde el Euríbor subió rápidamente de terreno negativo a ~4%. En 2025, hay perspectivas de que pueda estabilizarse e incluso bajar ligeramente si la inflación se controla, pero no hay garantías. La ventaja de la variable es que, de entrada, suele ofrecer cuotas más bajas que la fija en el momento inicial si el Euríbor está en bajada o estable. Además, si dentro de unos años baja el Euríbor, tu cuota disminuye automáticamente. La desventaja es la incertidumbre: debes tener margen en tus finanzas para asumir posibles subidas. Por ejemplo, si hoy tu cuota es 600€ pero el Euríbor sube 1 punto, tu cuota podría subir a ~660€ o más, dependiendo del capital pendiente.
Entonces, ¿cuál elegir? Si valoras la seguridad y haces bien tus números con el tipo actual, el fijo te da paz mental para 20-30 años. Si prefieres intentar pagar menos interés a largo plazo y puedes asumir variaciones, una variable o mixta podría ahorrarte dinero si los tipos bajan a futuro. Un consejo: evalúa tu horizonte. Por ejemplo, si planeas amortizar en 7-10 años o vender la vivienda antes, una variable podría convenir para aprovechar cuotas más bajas en el corto plazo. En cambio, si vas a muy largo plazo y el presupuesto es justo, el fijo te protege.
Lo mejor es simular ambos escenarios. Puedes calcular la cuota con un tipo fijo y con un variable (considerando distintos Euríbor posibles) para ver cómo quedarían. En nuestro artículo sobre hipoteca fija vs variable en 2025 profundizamos en esta comparativa con ejemplos reales y más pros/contras para ayudarte a decidir con fundamento.

Para entender en la práctica todo lo anterior, hagamos una simulación de hipoteca paso a paso con cifras reales. Imaginemos el caso de María, que quiere comprar una vivienda de segunda mano en 2025:
Cálculo de la cuota mensual: Con esos datos, la cuota se calcula mediante la fórmula de amortización francesa. Sin entrar en fórmulas complejas aquí, podemos hacer el cálculo: Para 160.000 € al 3% anual a 30 años, la cuota resultante es aproximadamente 675 € al mes.
María se asegura de que esos ~675 € mensuales están dentro de su capacidad (representan, supongamos, un 30% de sus ingresos conjuntos familiares, por lo que es asumible).
¿Y si el tipo de interés fuera diferente? Por curiosidad, María también simuló el escenario con un interés mayor por si subieran los tipos antes de la firma: al 4% TIN, la cuota de 160.000 € a 30 años subiría a unos 765 € al mes. Es casi 90 € más cada mes, lo que muestra cómo influye el interés. Por otro lado, si pudiera amortizar en plazo más corto, digamos 25 años en vez de 30, a 3% la cuota serían unos ~760 € (más alta, pero acabaría antes pagando menos intereses en total). Con estos números, María confirmó que 30 años al 3% era una opción cómoda para ella.
Simulador online: Todos estos cálculos se pueden hacer fácilmente con nuestra herramienta gratuita – te invitamos a probar el simulador de hipoteca de Tu Broker Inmobiliario. Solo introduce el importe que necesitas (p.ej. 160.000 €), el plazo deseado y el tipo de interés que te ofrecen, y obtendrás al instante la cuota aproximada, el importe de intereses totales y incluso una tabla de amortización. Puedes jugar con los valores (probar con tipo variable, con más plazo, con menos, etc.) hasta encontrar la combinación que encaja en tu presupuesto mensual.
Paso a paso resumido del proceso para María:
Este ejemplo muestra de forma simplificada el proceso y los números típicos. Cada caso tendrá sus matices, pero realizar una simulación así te ayuda a saber de antemano si podrás afrontar la compra. Importante: No olvides siempre dejar un colchón para imprevistos; no destines todos tus ahorros a la entrada dejando tu cuenta a cero. Tener un remanente tras la compra es sano por seguridad financiera.
Comprar una vivienda usada con hipoteca conlleva tomar decisiones más allá de lo básico. A modo de conclusión, aquí van algunos consejos finales y opciones adicionales que puedes considerar, con sus respectivos enlaces a información más detallada cuando corresponda:
Comparar ofertas bancarias: No te quedes con la primera hipoteca que te ofrezcan. En 2025 los bancos compiten por buenos clientes. Compara tipos de interés, vinculaciones exigidas (nómina, seguros, tarjetas), comisiones, etc. Un diferencial de unas décimas en interés puede suponerte miles de euros a largo plazo. Usa nuestro servicio gratuito de bróker hipotecario si necesitas ayuda para conseguir la mejor oferta sin compromiso.
Perfil joven o ayuda estatal: Si eres menor de 35 años y esta será tu primera vivienda, infórmate de las ayudas disponibles. Como comentamos, existe un aval estatal para jóvenes y familias con niños que puede permitirte conseguir hasta el 100% de financiación. También algunas comunidades dan subvenciones o préstamos ayuda para la entrada. Nuestra sección de hipoteca joven detalla estos programas y requisitos.
Hipoteca para autónomos: Los trabajadores por cuenta propia deben preparar más documentación y pueden enfrentar escrutinio extra del banco. Si este es tu caso, es fundamental tener las cuentas saneadas y justificadas. No obstante, hay bancos más “amigables” con autónomos. Consulta nuestros consejos específicos en la guía de hipotecas para autónomos para presentar tu mejor perfil.
Hipoteca para funcionarios: Si eres empleado público o funcionario, aprovéchalo. Muchas entidades ofrecen condiciones preferentes (tipos más bajos, hasta 90% financiación, plazos más largos) al considerar tu puesto muy estable. Menciona tu condición cuando negocies. Algunos incluso tienen productos exclusivos llamados “hipoteca para funcionarios”. Más detalles en hipotecas para funcionarios.
¿Y si en vez de comprar usada quiero construir? Esta guía se enfocó en vivienda de segunda mano. Si tu proyecto es construir tu propia casa (comprar un terreno y hacer la vivienda), necesitas un tipo de préstamo diferente llamado hipoteca autopromotor. Es un proceso distinto (el dinero se va dando por fases de obra, etc.). Puedes informarte en nuestra página de hipoteca de autopromoción sobre requisitos y funcionamiento, ya que difiere bastante de la compra de vivienda usada.
Mejorar tu hipoteca con el tiempo: Tanto por la vía de subrogación como de novación, no te conformes si años después crees que puedes pagar menos. Nuestra recomendación es revisar tu hipoteca cada cierto tiempo. En la sección de cómo mejorar tu hipoteca te damos estrategias para ahorrar intereses, ya sea aportando amortizaciones anticipadas (parciales), refinanciando deuda, o negociando con argumentos sólidos. Una hipoteca es algo vivo a lo largo de hasta 30 años, y puede adaptarse a nuevas circunstancias.
Subrogación de hipoteca: En el contexto de comprar una vivienda usada, existe la opción de subrogar la hipoteca del vendedor (es decir, continuar con la hipoteca que el vendedor tenía sobre la casa). Esto solo aplica si al vendedor le quedaba hipoteca pendiente y al banco le parece bien cambiar la titularidad de deudor. En ocasiones, subrogar la hipoteca del vendedor puede ahorrarte pagar comisión de apertura nueva o incluso el ITP de la parte hipotecaria (ya que es una continuación). No obstante, normalmente suele convenir más hacer hipoteca nueva negociando mejores condiciones, salvo que la del vendedor tenga un tipo muy bajo. Por otro lado, subrogación también se refiere a trasladar tu hipoteca a otro banco en el futuro para mejorar condiciones. Ten presente esta opción abierta: si en unos años otra entidad te ofrece un interés más bajo, puedes subrogar tu préstamo a ese banco. Lee más en nuestra guía de subrogación de hipoteca para entender pros, contras y gastos de este proceso.
Novación de hipoteca: Si no quieres cambiar de banco pero las condiciones del mercado mejoran, siempre puedes intentar una novación, que es renegociar con tu banco actual para cambiar algún término de la hipoteca (tipo de interés más bajo, ampliar plazo, etc.). En 2025, con la competencia bancaria, muchos bancos aceptan novaciones para retener clientes buenos si les presentas ofertas de la competencia. La novación de hipoteca conlleva normalmente una pequeña comisión (si estaba pactada, a veces 0%), y gastos notariales/registrales reducidos, pero puede salir a cuenta si bajas significativamente el tipo.
Depende de tu perfil (ingresos, estabilidad laboral, deudas, etc.) y del tipo de vivienda. En la compra de vivienda habitual de segunda mano, lo habitual es hasta un 80% del valor de compra o tasación. En casos de autopromoción u otro tipo de operaciones, el porcentaje puede variar. Si necesitas mayor financiación, estudiaremos tu caso para ver opciones (por ejemplo, avalistas, hipoteca joven, etc.), pero siempre recomendamos contar al menos con un 20% de ahorros más gastos.
Por lo general, obtendrás una pre-aprobación en 24-48 horas desde que nos entregues toda la documentación necesaria. En ese plazo te diremos si la operación es viable y en qué condiciones preliminares. Ten en cuenta que el proceso completo (desde solicitud hasta oferta firme del banco) puede llevar un par de semanas, ya que incluirá la tasación de la vivienda y el análisis de riesgos en la entidad. En cualquier caso, estaremos en contacto constante contigo para informarte de los avances y tiempos estimados en cada etapa.
Aunque trabajamos 100% online, nuestro equipo está especializado en conocer las condiciones bancarias, precios de vivienda y perfiles de comprador de cada zona. Por eso, ofrecemos asesoramiento adaptado a distintas ciudades, con información local útil y atención totalmente personalizada. Aquí puedes consultar las ciudades donde actualmente ayudamos a nuestros clientes a conseguir la mejor hipoteca posible:









Cada una de estas secciones incluye ejemplos reales, consejos específicos y detalles del mercado hipotecario local. Si no ves tu ciudad en la lista, no te preocupes: podemos ayudarte igualmente desde cualquier punto de España. Nuestro servicio online es nacional y nos adaptamos a ti estés donde estés.
Sí, es posible tener más de una hipoteca, pero dependerá de tu capacidad de pago y nivel de endeudamiento actual. El banco evaluará que tus ingresos puedan soportar ambas cuotas a la vez. Si la primera hipoteca está muy avanzada o tus ingresos han aumentado, es más viable. Te ayudamos a hacer números y ver si es factible obtener una segunda hipoteca (por ejemplo, para comprar otra vivienda) cumpliendo los requisitos de solvencia que piden las entidades.
Tendrás que aportar documentación personal y financiera, principalmente: DNI o NIE, últimas nóminas (o declaraciones de ingresos si eres autónomo), la última declaración de la renta, informe de vida laboral actualizado y documentación del inmueble (contrato de arras o título de propiedad si ya lo tienes, referencia catastral, etc.). También pueden pedirte recibos de otros préstamos que tengas, movimientos bancarios recientes y cualquier otro justificante que ayude a evaluar tu solvencia.
Es el proceso de cambiar tu hipoteca de banco, llevándotela a otra entidad que te ofrezca mejores condiciones. Mediante la subrogación, el nuevo banco cancela tu hipoteca actual con el banco original y pasa a ser tu acreedor, respetando el importe pendiente. Se utiliza para mejorar tipos de interés, comisiones o condiciones aprovechando la competencia entre bancos. Nosotros te ayudamos a comparar si otra entidad puede mejorar tu hipoteca y nos encargamos de los trámites si decides subrogar, para que ahorres dinero en el cambio.
Son muchas las ventajas: en primer lugar, ahorras tiempo porque nosotros buscamos por ti; en segundo, accedes a mejores condiciones gracias a nuestra negociación profesional (podemos lograr tipos más bajos, menos vinculaciones, etc.); también cuentas con asesoramiento experto que te evita errores y te guía en los pasos complejos. Y todo con la tranquilidad de que hay alguien de tu parte que revisa que todo esté correcto. En resumen, ahorras dinero, tiempo y disgustos, obteniendo además la hipoteca más conveniente para ti.
No. Nuestro estudio y asesoramiento inicial es totalmente gratuito y sin compromiso. Solo cobramos honorarios si finalmente consigues la hipoteca con éxito gracias a nuestra intermediación. Esto significa que puedes explorar tus opciones con nosotros sin miedo a costes ocultos ni obligatorios. Te explicaremos claramente qué coste tendría nuestro servicio solo en caso de que decidas seguir adelante y logremos la hipoteca en las condiciones acordadas.
Colaboramos con un amplio panel de entidades bancarias y financieras, desde los principales bancos tradicionales hasta bancos online y entidades más especializadas. No estamos atados a ninguna en concreto, por lo que siempre te ofreceremos la mejor opción disponible en el mercado para tu caso, sea del banco que sea. Nuestro objetivo es que consigas la mejor hipoteca, y para ello comparamos entre más de 20 bancos diferentes.