Durante la pasada década, miles de hipotecas en España incorporaron las llamadas cláusulas suelo. Estas cláusulas establecían un interés mínimo a pagar aunque el euríbor cayera por debajo de ese valor, impidiendo a los clientes beneficiarse de la bajada de tipos de interés. Muchas de ellas se consideraron abusivas por falta de transparencia y han sido objeto de múltiples sentencias judiciales.
¿Qué es una cláusula suelo?
En una hipoteca variable, el interés que pagas cada mes se calcula sumando un diferencial fijo (por ejemplo, euríbor + 1 %) al índice de referencia. La cláusula suelo fija un límite mínimo para ese tipo de interés, de modo que si el euríbor baja por debajo de ese umbral, el banco sigue aplicando el interés mínimo pactado. Por ejemplo, si tu hipoteca tiene un suelo del 3 % y el euríbor cae al 1 %, seguirás pagando un 3 % de interés en lugar de un 2 % (1 % de euríbor + 1 % de diferencial).
Estas cláusulas fueron muy habituales antes de la crisis financiera y permitían a los bancos mantener un margen de beneficio incluso con tipos bajos. El problema surgió cuando muchas entidades las incorporaron sin informar claramente a los clientes o sin explicar las consecuencias que tenían para la evolución de la cuota.
La sentencia del Tribunal Supremo
El 20 de junio de 2025 el Tribunal Supremo desestimó los recursos presentados por varias entidades financieras que habían sido condenadas por falta de transparencia en la comercialización de hipotecas con cláusulas suelo. La sentencia confirma que los bancos deben devolver las cantidades cobradas de más y abre la puerta a reclamaciones colectivas. Según la asociación de consumidores Adicae, las devoluciones podrían superar los 190 millones de euros y afectar a más de 800 prestatarios. La resolución se produce tras más de una década de litigios y refuerza el criterio del Tribunal de Justicia de la UE, que ya había dictaminado la nulidad de las cláusulas suelo abusivas.
Cómo saber si tienes una cláusula suelo
Si firmaste una hipoteca variable antes de 2013, es posible que tenga cláusula suelo. Para comprobarlo:
- Revisa tu escritura de préstamo: busca términos como “límite mínimo del tipo de interés” o “tipo de interés mínimo”.
- Consulta los recibos: si durante los años en que el euríbor estuvo por debajo de tu diferencial más suelo (2015–2021) tu cuota no bajó, probablemente tenías una cláusula suelo.
- Pregunta a tu banco: puedes solicitar por escrito la copia de tu contrato y que te confirmen si existe este tipo de cláusula.
Pasos para reclamar
Si compruebas que tu hipoteca incluía una cláusula suelo y la entidad no te la ha devuelto, puedes seguir estos pasos:
- Reclamación extrajudicial: presenta una solicitud ante el servicio de atención al cliente de tu banco, adjuntando la escritura y los recibos afectados. La entidad tiene un mes para contestar.
- Acuerdo con el banco: muchas entidades están ofreciendo devolver las cantidades cobradas de más o compensarlas con bonificaciones. Si aceptas el acuerdo, asegúrate de que incluye la eliminación definitiva del suelo y los intereses de demora.
- Vía judicial: si no hay acuerdo, puedes presentar una demanda. Para importes inferiores a 2 000 € no necesitas abogado ni procurador. También puedes sumarte a demandas colectivas de asociaciones de consumidores como Adicae o Facua.
- Reclamación ante el Banco de España: una vez agotada la vía del servicio de atención al cliente, puedes solicitar un informe al Banco de España, que aunque no es vinculante, sirve de apoyo en las demandas.
¿Merece la pena reclamar?
Aunque cada caso es distinto, en la mayoría de hipotecas con cláusula suelo abusiva las cantidades a devolver pueden ser considerables. Aun así, antes de iniciar un proceso conviene:
- Calcular cuánto has pagado de más y qué costes tendrá la reclamación (tasas, abogado, procurador).
- Valorar si el banco ofrece un acuerdo satisfactorio y si la eliminación del suelo compensa renunciar a acciones judiciales.
- Informarte a través de asociaciones de consumidores para unir fuerzas en acciones colectivas.
Conclusión y recomendaciones
Las cláusulas suelo han dejado de ser un problema oculto y los tribunales están obligando a las entidades a devolver el dinero cobrado de forma irregular. Si sospechas que tu hipoteca tenía un suelo, revisa tu contrato y actúa. Y si estás buscando una nueva hipoteca, asegúrate de que el contrato no incluya limitaciones similares y compara diferentes ofertas. Nuestros asesores pueden ayudarte: rellena el formulario de estudio gratuito para recibir asesoramiento y usa nuestro simulador de hipotecas para calcular tu cuota sin sorpresas.
